sábado, 16 de febrero de 2013


ENTREVISTA A RITA GARDELLINI
PERIODITA: IRENE ANGEL AGUDELO
PAIS: ARGENTINA.

RITA GARDELLINI: “DESDE QUE NACÍ HE VIVIDO”
Docente investigadora y escritora rosarina. Logró el reconocimiento de la crítica literaria para la comunidad hispano parlante en las páginas del Blog Directory del New York Time, con su libro “Después de comer perdices o las mujeres son boludas e insisten en enamorarse”; autora de “No dejes que muera”, editado en España en 2009, y vendido en las grandes librerías del Madrid, Galicia, Barcelona y Gran Canarias. Escritora y poeta, con ocho poemarios, que se han ganado el reconocimiento en su ciudad natal. Rita Gardillini, está considerada una de las más importantes escritoras de los jóvenes revelación, y con un futuro brillante en las letras. Ha recibido varios premios y galardones por su obra.
Obtuvo el segundo puesto en el concurso de poesía Machado en el 2010.

M.I.A: Cuéntanos de que se trata tu libro “Después de comer perdices o por qué las mujeres son boludas e insisten en enamorarse

R.G: Mi libro se inicia con humor, por eso Cenicienta –ya “ni siente-, y se finaliza en el cinismo reflexivo de nuestros días. Según Patrick Ericson, mi mentor, que realizó los primeros comentarios: es una excelente miscelánea de relatos analizados desde la mirada crítica de ambos sexos. Historias que no lo dejarán indiferente: crudas, íntimas, y sobre todo cargadas de erotismo.  Es como un estudio del comportamiento humano en sus relaciones sentimentales. En todas ellas se encuentra algo hermoso, quizá parte del alma del autor, que satisface mucho.

M.I.A: ¿Por qué esos dos títulos, en qué convergen?

R.G: Es una humorada con su dejo de reflexión: hemos recibido la cándida herencia de la teoría que se vivía feliz y se comían perdices, en alusión al final feliz del matrimonio, sin embargo, recién en ese supuesto “final” inicia la verdadera historia con la convivencia. Historia que en estos tiempos de acomodos se pueden suceder varias veces, y sin embargo, aun con varios tropiezos y paredones, la insistencia. En este momento, convergen precisamente ambos.

M.I.A: Después de comer perdices, que sigue.

R.G: La realidad es la convivencia, resulte en nuestros abuelos que anidaban años de zaguán o en estos tiempos de novios por un rato.

Por eso, la Cenicienta es el colmo de los absurdos: desde lo literario y la incoherencia de ese zapatito de cristal que no desaparece como todo a las doce –esto se lo preguntaba a mi mamá cuando era una nena- hasta la lotería de verse una noche y asegurar la felicidad. El amor con final feliz es a diario: entre impuestos, sueño, sueños, la búsqueda del mapa de Santa Fe a las 7:30 de la mañana, el disfrute de que te traigan el helado que te gusta después de un largo día de trabajo, así como también jamás olvidarse que las cremas y tantas otras coqueterías, son para embellecernos no para espantar.

Sin embargo, creo que lo impuesto ahora es un desmadre, desde la segunda guerra mundial con esas mujeres que masivamente asumieron sus vidas, que no hemos querido retomar a la correa y está muy bueno, pero deberá encontrarse el equilibrio. Fíjate que hasta el lenguaje se ha afectado: matrimonio, amor o romance encierra la idea de uno pero pareja significa: dos, y arroja la sensación desoladora de que seguirán siendo dos.

Te cito un diálogo masculino de las perdices –me tomo la licencia de llamar de ese modos al libro porque deviene de los lectores y es un hecho que me encanta- : Un quiebre entre épocas, minifalda, labial y tacos pero ni locas lavan un plato; que le abras la puerta, le pagues el convite pero no se te ocurra subestimarlas porque te agujerean el hígado con su mirada de asco y entre los absurdos: no creen en príncipes ni almas gemelas pero no logran ver las relaciones sexuales como lo que son: la manera más lógica y simple de relación entre el hombre y la mujer; así que en cuanto sienten que su naturaleza las devora, involucran a los sentimientos para darles el marco que necesitan su moral de chica buena.” ¿Cínico, verdad? Pero es lo dicho: son épocas de acomodos, no es un tema que incluyo por primera vez ni únicamente en relación a este libro, surge en casi todo.

Por eso es importante preguntarse: ¿qué está ocurriendo? ¿Por qué avanza la soledad? ¿En qué momento se pensó que el cortejo es un absurdo? No creo que la humanidad pueda prescindir de su esencia, no pretendo a que ellos se fisionen al extremo del dimorfismo sexual del pavo real creando tremendo abanico de plumas policromadas pero a esta abulia que precede en dejar el bello encuentro de dos humanos en un acto básico de cópula de animal superior, tampoco.

M.I.A: Crees que, “Después de comer perdices” ¿la mujer y el hombre, aprenden a mirar diferente las relaciones amorosas?

R.G: Hay lectores que se han sentido muy identificados, pero yo no me atrevería a señalar un aprendizaje –vivir se aprende viviendo-, aunque tal vez el hecho de captar que una misma relación resulta muy diferente en la mirada del hombre y de la mujer puede ser útil para dar luz sobre nuestro eterno intento de comunicarnos. Al decir “no lo entiendes” lo más probable es que no lo ve o está viendo otra cosa, sin dudas y afortunadamente: tenemos diferentes miradas, y ese juego se resalta en el libro al narrar cada historia en la voz de ella primero y luego en la de él.

M.I.A: ¿Tus libros son psicológicos, es el estudio del ser humano desde su comportamiento interior

G.M: Lo han visto como un estudio del comportamiento humano, también me han señalado que sus personajes son psicológicos; te diría al respecto que es algo que se escapa de mi apreciación como escritora. Si un profesional que estudia la conducta humana lo encuentra relevante, es un hecho sin dudas gratificante pero no puedo señalar que fue escrito ex profeso.

No escribo realidades, me gusta fabular, dominar y controlar todo. Si fuera por catarsis creo que vas a encontrar más terapia en mis textos educativos.

M.I.A: ¿Después de comer perdices, es un libro con pretensión de educar tanto al hombre, como a la mujer?

R.G: ¿Educar? ¿Desde qué pedestal debería ubicarme para tamaña hazaña?, no de ningún modo. Inclusive yo tenía aprensiones por incluir una mala palabra en el título y que alguien pudiera considerarlo vulgar o pensara: “en qué tono viene el libro”; entonces le consulté al por entonces cónsul de Rosario –ahora es Cónsul General en Washington-: Jesús Rodríguez-Andía y Parada, y él me escribió: “Será porque soy extranjero, pero la palabra boluda no me parece grosera y si en algo lo es, lo compensa sobradamente con su gracia. En fin, que me gusta el título como está. Además, por tu buen estilo, nadie te tomará por una persona que no sabe escribir sin usar palabras gruesas.

Lo cierto y curioso, y dado que soy maestra, asumí que mi lenguaje sería coloquial; sin embargo, y aunque “escribo sin rodeos”, el lenguaje resulta ser un protagónico muy esmerado. Casi he sido acusada de este hecho: me enamoran las palabras arcaicas, en desuso, con esa musicalidad añeja, te diría porque su empleo ya trae una metáfora sin embargo, los personajes cuando prescinden de mí como narradora van a utilizar el vocabulario que les antoje. Pero, ¿educar? No.

M.I.A: Algunos dirían que, algunas historias del libro, Después de comer perdices, tienen un alto contenido de humor despiadado, ¿Qué opinas de eso?

R.G: Que es cierto, suelo incurrir en el cinismo y en el sarcasmo; especialmente cuando son ellos los que relatan.

M.I.A: ¿Qué es el amor, tu libro puede abrir una discusión con respecto a la palabra amor?

R.G: En los diferentes relatos el amor es un tema que se despelleja según el personaje que lo narra, y como en cada historia, ambos narran, es interesante observar las diferencias. Y a esta mirada cúbica, como dice mi amigo el escritor Patrick Ericson se le debe agregar la interpretación del lector.

M.I.A: ¿Por qué sales en N.Y Time, cómo llega tu libro hasta sus páginas?

R.G: La periodista Veronique de Miguel encontró interesante mi libro, y le pareció oportuno realizarme una entrevista coincidiendo con el Día de San Valentín para darle otra óptica. Y si se observan los comentarios en el blog que habilitó, creo que tuvo éxito.

M.I.A: Háblanos de otra novela, que tuvo mucho éxito en España, “No dejes que muera”, ¿cuándo publicas una segunda edición en Argentina?

R.G: Si ese “cuándo” dependiera de mí, ya estaría publicada. El año pasado iba a reeditarse en Rosario, incluso se le solicitó el permiso a la editorial española y lo concedió, sin embargo luego se produjeron situaciones aleatorias y el proyecto se detuvo.

M.I.A: ¿Cómo dejar de ser inéditos?

R.G: En Argentina, las editoriales no aceptan manuscritos no solicitados o de inéditos para su lectura, así que estamos muy lejos de la historia de J. K. Rowling y los rechazos que sufrió su “Harry Potter” porque directamente no tenemos inclusión en el rechazo al no ser leídos.

Entonces, ¿cómo dejar de ser inédito? Y en esta álgida controversia se balancean dos opciones: auto editarte, situación que a mí no me hubiera permitido convencer de que mis letras valen el papel, o esperar. Yo opté: la segunda. Ahora se sumaría la tercera: el e-book. En ese tema, y en todo lo digital, se ocupan mis hijos, especialmente Nicolás que administra mis páginas, él es quien más me insistía en que debía acercarme al siglo XXI y con sobrada razón, también Bianca e Hilén, a las que recurro para diseños, emergencias u orientaciones estéticas.

 “No dejes que muera”, la novela que me publicó la Editorial Baile del sol en España en 2009, aguardó pacientemente ocho años en ser leída por una editorial. Imagínate lo que representa esa editorial y mi editora: Ángeles Alonso; ni mencionar el tiempo de maravillas que viví cuando fui a presentarla a España, estuve en el cabildo de Tenerife, en La casa del libro en Vigo, en Madrid y en Canet del Mar, ayuntamiento de Barcelona; afortunadamente existen las fotos y las notas en los diarios porque ir a España como escritora y que te malcríen alcaldes, presidentes, libreros, periodistas, escritores, bibliotecarios y lectores, por momentos, parece otro de mis fabulados.

Es más, sólo al ir a España, comenté que yo escribía; casi nadie sabía que lo hacía y recién ahora estoy comenzando a presentarme como escritora y el año pasado como un lujo extremo, lo incluí en mi DNI.

Así que valoro muchísimo también a Aldo Battisaco de la Editora UNR de Rosario por haberme otorgado con su proyecto de Extensión Universitaria la posibilidad de ser leído y así editado en mi ciudad, el libro de las perdices, además alentó la portada tan original que diseñó mi hija Hilen. Por lo cual, éste es el primer libro que se ha publicado cercano a la fecha en que se escribió.

Si me permites, también, me gustaría mencionar a la generosa escritora española: Montse de Paz que siempre me estimuló a que continuara insistiendo y enviando a las editoriales, porque hubo años en que sólo me dediqué a escribir, había desistido de intentar que me leyeran o de relacionarme con otros escritores porque me provocaba angustia; no tenía relación el placer que me provoca escribir, los elogios que recibía de mis azarosos lectores al desahucio que sentía porque no te aceptan la obra ni siquiera para ser leída y rechazada. Montse incluso tiene un blog sobre el tema: http://comollegarapublicar.blogspot.com/

No es que afirme que toda escritura merece ser publicada, pero sí al menos, leída y objetada; entiendo perfectamente que las editoriales son empresas que deben generar sueldos, y no pueden acarrear compromisos con ignotos para luego decirles a su empleado: lo siento, el libro fracaso, asuma su costo pero uno aspira contenta el recibir un simple: “No podemos editar poemarios porque la poesía no genera ventas, lo sentimos mucho ya que su obra lo merece”.

Recuerdo una editorial chilena, después de leer una de mis novelas me plantearon que mi estilo por ser tan complejo y diferente era asumido como un riesgo que no podían costear pero que les hubiera encantado hacerlo. En definitiva, no me publicaron pero yo quedé satisfecha y contenida.

M.I.A: Tienes libros para niños, ¿Que les cuentas?

R.G: Cuando escribo para niños pienso en lo que les agrada, en lo que quieren, en lo que sueñan, y fundamentalmente: en lo que les hace bien –sin dudas, acá está la educadora y la mamá-. Quiero que lean y quieran seguir leyendo, y que la historia los enamore como me ocurría a mí de niña y quería protagonizarla.

M.I.A: ¿Es más fácil escribirle a los adultos o a los niños?

R.G: Es diferente, cuando escribo para niños es similar a cuando cocino la comida preferida de los otros, la realizo pensando en cómo van a disfrutarla y siguiendo la analogía de la escritura, en si va a ser saludable; me importa mucho que los niños lean historias con un cuidado vocabulario, y que no los perjudique ni los dañe; aborrezco que los consideren objetos de consumo.

Cuando escribo para adultos disfruto yo, no estoy pensando en quién va a leerlo o si va a gustarle; eso viene después, y lo cierto es que me encanta cuando alguien lo lee y se lo apodera. La primera vez que me hablaron sobre los personajes fue una sensación muy curiosa porque empezaron a resultar reales para otro, el lector les había dado vida.

Con “Después de comer perdices…” ya me he llevado varias sorpresas asumiendo que tal o cual relato iba a ser el preferido y descubriendo que no.

Cada lector se comporta frente a un texto literario sin límites, sin ajustes de intención. Me ocurrió con el relato: Soledad, dudé en incluirlo porque me resultaba demasiado sensible, y sin embargo fue el primero en recibir elogios de un hombre, y escritor para más datos: Patrick Ericson, de Murcia. Lo mismo Paula, yo no pude recordar cuál era y tuve que fijarme, sin embargo es una de las que destacó el periodista Xabier Fole.

M.I.A: Cuántos libros editados

2011 "Después de comer perdices o por qué las mujeres son boludas e insisten en enamorarse".

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América: http://amzn.to/despuesdecomerusa 

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Francia: http://amzn.to/despuesdecomerfra

Italia: http://bit.ly/despuesdecomeritalia

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2009- Novela “No dejes que muera”. D.L.:

La novela No dejes que muera es una mezcla feroz de sexo-carne, de la exploración de nuevas dimensiones de lo humano, de la desbordante invención de realidades, donde se estrujan las palabras para darles nuevos significados, en que el paroxismo de la violencia se excede para trivializarla... y entre tanta soledad y laberintos: sólo el amor.

Librería de La casa del libro. España

http://www.casadellibro.com/libro-no-dejes-que-muera/9788492528707/1616307

http://www.libreriacanaima.com/libro/no-dejes-que-muera/261340/978-84-92528-70-

“Alumnos lectores... alumnos escritores” y su seño. Los soles verdes

Anteproyecto de investigación declarado de Interés Provincial y legislativo. Publicado por los talleres de la Cámara legislativa de la provincia de Santa Fe. 2004. Segunda Edición agosto 2010 – Incluye la obra de relatos novelados: “Dulces, letras y linternas o la clase de lengua” 

ESTAS ENTREVISTAS VAN A MÁS DE CIEN GRUPOS LITERARIOS, A LA WEB MELLARTEM, A LAS REVISTAS QMC MAGAZIN, A LA REVISTA URRAKA INTERNACIONAL, A VARIAS REVISTAS DIGITALES Y DE PAPEL. 









 

2 comentarios:

  1. Estimada, Irene Ángel:
    Su entrevista me parece extraordinaria, sabe plantear las preguntas adecuadas para que el entrevistado nos cuente al detalle todos los hechos. Enhorabuena: He disfrutado con la lectura.
    Enhorabuena a ti, Rita, por tus respuestas y por tu gran literatura a la que poco a poco voy aproximándome.
    Mis saludos cordiales desde las Islas Canarias.
    Antonio Arroyo Silva

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  2. Gracias por su observación y a todos los que nos leen. Es muy importante para ambas, el objetivo es que al escritor lo conozcan más allá de cualquier frontera.

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