jueves, 11 de octubre de 2012

ENTREVISTA A VERONICA MARIAKA



PAIS: COLOMBIA
PERIODISTA: IRENE ANGEL AGUDELO
FECHA: 2 DE OCTUBRE 2012.

Verónica Mariaka, escritora colombiana, nacida en Envigado-Antioquia, municipio situado a veinte minutos de Medellín.
Escritora de cuentos, especializada en cuentos eróticos, estudio que ella misma hace a diario, con su lectura y ejercicio literario, la tenacidad y la pasión con que lo asume, la hace merecedora de elogios por parte de un público exigente y de escritores de renombre con los cuales ya ha compartido escenarios. Esta joven escritora, aun muy joven, tomó la decisión que su mundo y su empleo, sería la literatura y, lo ha cumplido cabalmente, se levanta todos los días a trabajar a la oficina, situada a dos metros de su cama, y lo hace de una manera estricta y exigente, como si tuviera un jefe y un horario que cumplir, así es esta joven, decidida, apostándole todo al amor por la literatura,  leyendo y escribiendo, para proponerse ser una de las mejores en su género, que es el cuento erótico, por ese camino va y los elogios de los que la rodean no se hacen esperar cuando la leen.

M.I.A: ESCRIBES CUENTOS ERÓTICOS, COMO HACER PARA QUE QUEDEN BIEN ESCRITOS, SIN PASAR LA DEBIL LINEA QUE HAY ENTRE EROTISMO Y PORNOGRAFÍA.
 
V.M: El Erotismo es un género fuerte, hay que crear imágenes en la mente del lector, es crear imágenes implícitas que le den al lector la imagen en sí, sin tener que desnudar un personaje.
 
M.I.A: DE QUIENES TE RODEAS EN TU MUNDO LITERARIO Y FUERA DE ÉL.
 
V.M: De la literatura estoy rodeada de mis escritores favoritos, Anaïs Nin, Marqués de Sade, Henry Miller; estando fuera, estoy con mis amigos del taller Edgar Trejos, Cecilia Muñoz, Héctor Noreña.
M.I.A: CUÁLES SON TUS ESCRITORES FAVORITOS, LOS QUE TE INYECTARON LAS GANAS POR LLEGAR A SER UNA CUENTISTA.
V.M: La lista es interminable, pero te voy a nombrar algunos de mis favoritos, aparte de los que ya te nombré, también están los que me impulsaron a escribir cuentos, entre ellos están: Monterroso, Sarah Waters, Evelio Rosero, Hermann Hesse, Chejov. Los clásicos me conquistaron.
M.I.A: CUÁNTOS LIBROS POR SEMANA TE LEES
V.M: Antes leía tres libros semanales porque me lo impuse, ahora me leo uno semanal para estudiarlo, disfrutarlo y aprender, le trabajo mucho a lo que leo.
M.I.A: CUAL ES TU RUTINA LITERARIA
V.M: Mi rutina consta de leer, escribir, borrar, volver a escribir, ir al taller de escultura a despejar mi mente, asistir al taller pluma encendida, seguir leyendo y tomarme un par de cervezas con mis amigos escritores, pero sobre todo observar y caminar mucho las calles de Envigado, mi municipio; nunca sabes cuándo te ataca una idea que necesita ser contada.
M.I.A: PARA QUE SIRVEN LOS TALLERES DE LITERATURA
V.M: En los talleres no se va a aprender, se va a pulir, se da rienda suelta a lo que contienes, te deja con un compromiso, donde el 30 por ciento es del tallerista y el resto es compromiso personal. El compromiso, la pasión y la entrega es personal, allí no te dan los estilos, ni la atmosfera, ni el tono, te dan herramientas, se toman y se arranca con esas herramientas, pero a nadie enseñan a escribir.
M.I.A: PORQUE LA ESCULTURA
V.M: Por el tacto, el tacto es erotismo, soy perfeccionista y la escultura me sensibiliza.
M.I.A: CREES QUE PARA SURGIR INTERNACIONALMENTE TIENES QUE ABANDONAR TU CIUDAD NATAL.
V.M: Viajar te carga de imágenes que te alimentan, salir es parte del crecimiento del escritor, conocer culturas, historias que harán parte de tu mundo literario, pero dejar la ciudad definitivamente para ser reconocido internacionalmente no, no creo, pero viajar sí, es lo mejor.
M.I.A: QUE TAN IRREVERENTE PUEDES LLEGAR A SER EN TUS ESCRITOS
V.M: Soy directa, no concibo nada a medias o soy o no. No me llamaría irreverente, solo veracidad. Amo escribir las cosas tal y como son, con picardía, sin soslayos o sometimientos absurdos. Odio todo lo que sea moralista. Así soy yo y veo la vida sin tapujos.
M.I.A: QUE TE APORTA RELATA Y QUE LE APORTAS.
V.M: RELATA es la red de escritores de Colombia, me aporta conocer a muchos escritores, que siempre te dejan algo como personas y como escritores, me aporta los encuentros nacionales y regionales; yo le aporto mis cuentos, que a la vez los conocen otros escritores.
M.I.A: COMO RECIBES LOS ELOGIOS QUE SE ESCUCHAN DE TI
V.M: Da miedo, porque el compromiso es mayor, hay que hacerlo cada día mejor.
M.I.A: COMO TE SENTISTE EN EL FESTIVAL DEL LIBRO DE MEDELLIN, ACOMPAÑADA DE LOS YA FAMOSOS ESCRITORES.
V.M: El festival lo organizó RELATA. Fue una experiencia muy valiosa, porque la gente se me acercaba y me decían que voy por buen camino, que estoy haciendo un buen trabajo y eso anima a seguir siendo mejor cada día, que la gente que lo escuche a uno, crea en uno.
M.I.A: EN CARTAGENA ESTUVISTE EN EL X PARLAMENTO DE ESCRITORES DE COLOMBIA, QUE APORTASTE Y QUE TE QUEDÓ DE LA EXPERIENCIA.
V.M: Hice una ponencia sobre el erotismo en la literatura infantil, la experiencia es muy rica porque de cada escritor queda una enseñanza y quedan grandes amistades.
M.I.A: EN MEDELLIN, BOGOTÁ Y CARTAGENA, EMPIEZAN A CONOCERTE LOS ESCRITORES DE MAS RENOMBRE, CUANTO TE FALTA Y COMO RECIBES LOS ELOGIOS.
V.M: Me falta mucho, me falta todo; seguir leyendo, seguir trabajando, escribir, escribir y escribir es mi compromiso. Esos elogios se deben de tomar con calma, pues el compromiso crece y debo de hacerlo cada vez mejor.
M.I.A: ENVIAS TUS CUENTOS A CONCURSOS O NO TE INTERESA PARTICIPAR
V.M: Si, he enviado algunos cuentos a concursos, pero no suelo hacerlo a menudo, y no es falta de interés, en realidad se me pasa estar pendiente de las fechas límites. Aunque tengo dos concursos a los que le quiero apuntar con una novela que tengo en proceso.
M.I.A: SI TE COMPARAN CON UNA ESCRITORA, CON QUIEN QUIERES QUE TE COMPEREN
V.M: No quiero que me comparen, sería muy pretencioso de mi parte querer vivir la vida de alguien que me aventaja en trayectoria y conocimiento.
M.I.A: Y CON UN POEMA
V.M: Preferiría que me comparen con un cuento bien lujurioso. No me molestaría uno de Bukowsky, de Sade o de Anais Nin.
M.I.A: YA HAS PERTENECIDO A LA ANTOLOGIA VIGAS CONTRA EL VIENTO, QUE REUNIÓ A 31 ESCRITORES DEL MUNICIPIO DE ENVIGADO, ANTIOQUIA, COLOMBIA, CUAL ES LA SIGUIENTE PUBLICACIÓN.
V.M: En diciembre sale una antología del taller al que pertenezco, en dicha antología publicaré cinco de mis cuentos. Gracias a los estímulos del ministerio de cultura de Colombia. Por otro lado he publicado en dos revistas, entre ellas Árcades (Revista de la corporación Casa de la Cultura de San Antonio de Prado).
M.I.A: QUE SE TE ESCAPA POR CONTARNOS.
V.M: Añadiré que, por ahí dicen que este es un oficio de verdaderos sedentarios, así que todos los días me levanto y me acuesto cultivando este par de posaderas, pues a fin de cuentas son parte de mi oficina móvil.
 


CÁLCULO AVANZADO
 La pizarra está dispuesta, las tizas reposan en un cajón lateral. Los pupitres en su punto, La mañana comienza a calentar, y la lección, la lección está preparada para ser dictada.
Las alumnas entran una a una, con sus falditas plisadas, sus rostros aun adormilados, cabellos mal peinados y manitas ansiosas. Me muerdo los labios.
–Llegas tarde –te digo –. Ve y toma tú lugar. Soy la profesora de Cálculo Avanzado. Será mejor que se sienten derechas, tomen nota, y no murmuren más que para preguntar.
Observas retando mis palabras. Tu figura aun infantil me tiene azorada, no obstante, tu piel me canjea el remordimiento por plenitud.  La clase avanza. Las matrices elevan mis pensamientos a la máxima potencia, y disminuye mi entre pierna a la mínima expresión. Los teoremas, los teoremas revelan incógnitas en mi cabeza. Y ahí cuando cruzas tus piernas, el tablero se funde en el paroxismo de mis pasiones. Miro detenidamente tus tobillos, subo rápida por las rodillas hasta rosar el borde de tu faldita plisada de cuadros rojos. Una tautología de pensamientos, equivalentes a una contradicción.
Suena la campana, y es hora de ir a casa. Mis manos sudan a borbotones. Las tizas se van al piso. Tú la última en llegar y la última en salir. Las recoges por mí.
–Excelente clase, maestra.
Rosas mis manos al entregarme las tizas. Sonrío, sonrío al verte detenida ante mí con tus manitas blancas y esa carita rosada, apenas maquillada.
Hoy es clase de ecuaciones lineales. Llegas temprano. A tu camisa le hace falta un botón, el busto reluce entre el pliegue del cuello.
–Se trata de encontrar una pareja (x, y) que satisfaga simultáneamente ambas ecuaciones –explico. Me guiñes el ojo al escuchar mis palabras. Tomo un poco de agua, prendo el ventilador y continúo con la clase. Los determinantes transforman mi sistema, llevándome a otro equivalente en donde las incógnitas están despejadas. Tus senos, ya florecidos, se focalizan ante mi retina, no puedo evitarlo, miro en líneas paralelas y no hay ningún par de puntos que satisfagan ambas, tomo aire, que satisfagan ambas ecuaciones.
-Dejo tarea para la casa, todos se marchan, y tu, y tú te quedas rezagada en busca de asesoría.
No puedo evitar quedarme, oliendo desde tu frente el aroma a colegiala. Me pides una asesoría en casa, en mi casa. Quiero negarme, hago una circunferencia con mi cabeza, y al final acepto.
–El viernes después de clases, me buscas en la tienda de la esquina.
Cuento los días, al tiempo que me pregunto a que estoy jugando, al tiempo que genero axiomas en mi cabeza.
Me quedo detenida en el tiempo, sólo por fracciones de minutos. Sumando, restando las horas; dividiendo pensamientos y multiplicando argumentos.
Al fin llega el viernes, te espero en la tienda de la esquina, me tomo un trago fuerte, acompañado de un cigarrillo, pido un par de mentas, para matizar el sabor amargo. Tiemblo. Llegas apretando un bolsito atiborrado de libros y en la otra mano una bolsa con ropa. Me saludas, pides el baño de la tienda prestado, con un tono taimado. Sales hermosa, maquillada con tonos azules fuertes, un vestido a flores, dejando entre ver la silueta de tu cuerpo. Me das, me das un beso que roza la comisura de mis labios. Suspiro.
Te llevo a casa, dejas tu bolso en uno de los recovecos del apartamento, te postras en el diván abriendo las piernas. Me pierdo en el fondo de tu vestido y me dispongo a la factorización de binomios, hasta desarrollar un cuadrado perfecto y así, y así con cautela llegar al punto (g)." Verónica Mariaka.
DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR.
 
 
 


 
Vaya suerte la mía que bebo mientras el doliente se siente como  Vaya suerte la mía que bebo mientras el doliente se siente como el –chile verde, llorona–. Vaya suerte la mía, repito, que acompaño al doliente mientras pide una ronda más para esos amigos que lo acompañan. Vaya suerte la mía, ser un miserable alcohólico y tener un hermano que cada noche beba en honor a ella, ella, la mujer que lo traicionó.
 
rostro de aquellos que saborearon el verbo amar. Palmadas en el hombro del afligido
 
rostro de aquellos que saborearon el verbo amar. Palmadas en el hombro del afligido.
Vaya suerte la mía que bebo mientras el doliente se siente como el –chile verde, llorona–. Vaya suerte la mía, repito, que acompaño al doliente mientras pide una ronda más para esos amigos que lo acompañan. Vaya suerte la mía, ser un miserable alcohólico y tener un hermano que cada noche beba en honor a ella, e

2 comentarios:

  1. Una bonita entrevista, felicitaciones Irene. Felicitaciones a la joven escritora.

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  2. Una entrevista muy completa. Felicitaciones Irene y a la escritora.
    Es una entrevista de esas que motivan.

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