jueves, 20 de septiembre de 2012

ENTREVISTA A JL MONEDERO

ENTREVISTA A JL MONEDERO.
FECHA DE RALIZACIÓN: SEPT/6/2012

La tecnología nos brinda la oportunidad de conocer artistas, escritores y poetas del mundo entero sin importar el idioma. Se lee más allá de las fronteras y, se encuentra uno con verdaderas joyas literarias. Está vez el turno es para JL Monedero, autor de Las Crónicas de Elan Croser, La Hora Nona o el drama de Sant Jordi y La Morada de los Ángeles, la novela que muchos en Terrassa, Barcelona de donde es oriundo, quieren leer, además en otras regiones de España y Francia, donde está creciendo su fama. En La Morada de los Ángeles, el autor hace que el humano se platee frente a la vida; como el mismo lo dice, enfrenta al hombre con su forma de actuar en consonancia con lo que es y lo que cree ser e intenta hacer una retrospección en la misma esencia del hombre, en su propia naturaleza.
Por la expectativa que sus novelas generan y por la perfección en su narrativa, es por eso que presento a Jordi López Monedero, conocido más ampliamente como JL MONEDERO.

M.I.A ¿Cuándo te sentaste a pensar que tenías que ser un escritor profesional?

J.L.M. En realidad no se trató de una decisión como tal, sino más bien de un largo proceso, debidamente pensado y madurado. Siempre me ha gustado escribir; lo necesito. Antes intentaba compaginar esa necesidad con mi trabajo hasta que, en 2008, solicité una excedencia para hacerme cargo de un negocio, junto a mi esposa. Por desgracia, aquello duró muy poco tiempo, pues empezamos nuestra actividad en junio de aquel año, muy pocos meses antes de que esta implacable crisis que aún perdura hiciese mella en nuestro proyecto empresarial. Quizá en el fondo fue bueno, no lo sé. Lo cierto es que tales circunstancias se convirtieron en el detonante definitivo para que yo tomase la decisión. Tenía dos opciones: regresar a mi puesto de trabajo o, sencillamente, dedicarme a lo que en realidad quería hacer, que era escribir. Ganó la segunda. Por supuesto, mi esposa influyó muy positivamente en que yo me decidiera por escribir. Me apoya incondicionalmente y además, como traductora, me ofrece un inestimable complemento para mi obra. Pero las cosas no son así de simples; te puedo asegurar, Irene, que se trata de un proceso muy duro. No siempre resulta sencillo salir adelante, y mucho menos en los comienzos. Tienes que escribir bien, darte a conocer, dar a conocer tu obra, tomar decisiones… no es fácil en absoluto.

M.I.A: Para los que apenas comienzan, ¿les aconsejas dejarlo todo para sentarse ocho horas diarias a escribir?,

J.L.M: Aconsejar acerca de eso es muy complejo… y no me gusta hacerlo. Creo que los que empiezan, si tienen un trabajo, deberían conservarlo hasta tener las cosas muy claras. Si lo que pretenden es hacerse de oro, desde luego escribiendo no lo van a lograr, salvo las pocas excepciones que todos conocemos. Otra cosa muy distinta es que no gocen de un empleo; en ese caso sí recomiendo hacerlo, lo cual implica realizar un ejercicio de paciencia, honestidad, perseverancia y, sobre todo, de no desesperación. Si dedicas seis, ocho, diez o doce horas a la escritura hay que tener las cosas muy claras. Has de hacerlo con mucho entusiasmo y, desde luego, te vas a encontrar muchos días en los que parece que todo el mundo se te viene abajo. En esos casos, yo suelo obligarme a permanecer delante del ordenador; puede parecer una tontería, pero a mí me funciona; te ayuda mucho a desarrollar el sentido de la disciplina.

M.I.A: Qué consejos les daría a los jóvenes escritores.

J.L.M: Sobre todo claridad de ideas y honestidad. Lamentablemente, en este mundillo también hay muchísima competitividad y, como dice Blanca Miosi, tienes que escribir como los dioses. En ocasiones es difícil lograrlo. Siempre he dicho que a escribir se aprende escribiendo; cuando estás inmerso en la preparación de tu libro no te das cuenta de muchas cosas, y mucho menos si eres principiante. Acabas tu obra y te parece la más fantástica de cuantas se han escrito. Incluso después de varias lecturas, en las que no paras de corregir aquí, recortar allí y añadir nuevas ideas, cuando alguien te lee y hace una crítica constructiva de tu relato… a veces te duele. Creo que hay que tener la suficiente humildad como para reconocer los errores y continuar trabajando con mucho tesón. En definitiva, mi consejo es que nunca se den por satisfechos con el resultado; hay que mantener un espíritu abierto y reconocer que, en esto de la literatura, estás continuamente aprendiendo.

M.I.A: Tres secretos para ser un escritor profesional.

J.L.M: Trabajar, trabajar y trabajar…Ahora en serio; lo que a mí me funciona es, en primer lugar, trabajar mucho. Después, repasar, corregir hasta la saciedad y, en tercer lugar, sentir auténtica pasión por lo que estás haciendo.

M.I.A; Cuáles serían tus consejos para escribir bien una novela.

J.L.M: Creo que no basta tan sólo con tener una buena historia; también hay que saber comunicarla adecuadamente y no dar nunca nada por supuesto. El lector recibirá mediante las palabras el mensaje que pretendes transmitirle y, si no le gusta o no eres capaz de “llegarle”, lo va a tener muy claro: quizá jamás se aventure a abrir otro libro con tu nombre, simplemente porque no le gustas. Nunca me cansaré de decir que un escritor se debe, en primera instancia, a sus lectores; y a veces –más de las que nos pensamos- éstos están cansados de tanto refrito. Creo que, además de minimalistas, debemos mostrarnos originales

M.I.A: En que fecha escribiste La Hora Nona o el drama de Sant Jordi. Y cuál es el tema.

J.L.M: Fue mi primera novela, en efecto, y le tengo un cariño especial, a pesar de las carencias que pueda poseer. La publiqué en el año 2005. Tardé en escribirla unos seis años, y no porque fuese un enorme volumen, que no lo es, sino porque tenía que compaginar la escritura con mi trabajo. Reconozco que pasaban meses durante los cuales no escribía ni una sola línea. En cuanto al argumento te diré que es la búsqueda de Sant Jordi por parte de un periodista catalán; Sant Jordi fue un personaje histórico, aunque en realidad existen muy pocos datos al respecto, lo cual me permitió plasmar sobre el papel mi propia visión de los hechos. Siempre me quedaré con la duda de si las cosas pudieron suceder así, porque noté durante el periodo de investigación que todos los datos encajaban casi como en un puzle. Es una sensación muy extraña. No sé… quizá en un futuro me decida a reescribirla y ampliarla, aunque por el momento tengo otros proyectos.

M.I.A: Cuantas novelas has escrito.

J.L.M: Tres hasta ahora. La Hora Nona o el drama de Sant Jordi, La Morada de los Ángeles y Las Crónicas de Elan Croser Vol 1, que también acaba de salir ahora traducida al francés.

M.I.A: De que se trata la morada de los ángeles.

J.L.M: La Morada de los Ángeles es la que considero, hasta ahora, mi ópera prima. La sitúo en el año 2007, y los hechos desencadenantes de la historia vienen representados por la desaparición misteriosa de niños comprendidos entre los 9 y los doce o trece años. Estas desapariciones van incrementándose en número de manera desproporcionada, hasta que el fenómeno es detectado por las autoridades… y otro periodista. Durante el transcurso de la historia el lector se dará cuenta de que el mismo fenómeno se analiza desde campos distintos, como el de la religión, la criminalística, el periodismo o las ciencias biológicas, como puedan ser la genética o la botánica. Aparentemente no tienen nada que ver, y ese es el misterio del libro –que no puedo desvelar por respeto a mis lectores- pero todas esas investigaciones confluyen al final en un solo punto que determina e identifica un problema muy real, no ficticio, que nos afecta a todos: a ti, a mí, a mis lectores… digamos que plasma con mucho acierto –según algunas opiniones- y pone sobre el tapete un problema muy grave que debería preocuparnos a todos mucho más de lo que lo hace. Por supuesto, la trama principal se ve aderezada con el día a día de los protagonistas; sus problemas, sus conflictos, sus vidas…

M.I.A: ¿Qué opinas de los concursos literarios?

J.L.M: A decir verdad éste es un tema bastante delicado; sencillamente, no soy partidario de ellos. Aquí entran varios factores, entre los que se encuentra uno especialmente importante del que ya te he hablado antes: la competitividad. También soy de la opinión –y quiero dejar bien claro que no soy un especialista en la materia, pero es mi modo de pensar- de que en esta clase de certámenes se tienen en cuenta multitud de aspectos que van mucho más allá de lo puramente literario. Cuestiones de prestigio, intereses comerciales y demás. Creo que se han presentado en muchas ocasiones obras que no tenían nada que envidiar a las ganadoras, y que han pasado desapercibidas para los auténticos interesados –que vuelvo a enfatizar son los lectores- debido a otro tipo de valoraciones ajenas a lo literario. Claro está, no deja de ser una simple opinión.

M.I.A: ¿En cuántos concursos has participado?

J.L.M: Como te acabo de comentar, hasta ahora he mantenido la norma de no presentarme a más concursos. Lo hice con mi primera novela presentándola al prestigioso premio Nadal, aunque prácticamente convencido de que no obtendría menciones relevantes. Por supuesto, era mi primera novela y, humildemente, distaba mucho de alcanzar un nivel así. Me presenté más bien por el simple deseo de hacerlo. Sencillamente me apetecía.

M.I.A: ¿Aconsejas a los escritores participar en algunos concursos especiales?

J.L.M: Ese es un tema sobre el que cada cual debe tener su propio criterio. Ni lo aconsejo ni lo dejo de aconsejar; es cierto que ganar o quedar finalista en algún concurso importante puede ser útil para el currículum del propio escritor. Pero también sé positivamente que muchos escritores se lanzan simplemente “a la caza” de estos galardones. ¿Cuestiones económicas? ¿Cuestión de prestigio, como te he dicho? No lo sé. Se podría hablar mucho acerca de este tema sin llegar a obtener unas conclusiones claras.

M.I.A: ¿Volverías a participar en concursos?

J.L.M: No; y mi respuesta no significa que no me lo plantee en un futuro, ni muchísimo menos. Pero en principio no; cuando decidí dedicarme a esto intenté hacerlo de forma independiente. La independencia es algo que valoro mucho, y que para mí es de extrema importancia. Yo decidí saltar al terreno de juego, como suele decirse, sin red. Creo que existen muchos talentos que aún no han sido descubiertos en el mundo de la literatura y que, de no ser por portales como Amazon o simplemente por la iniciativa de la autoedición, jamás serían descubiertos por el gran público. Y para mí está muy claro que únicamente mediante los concursos literarios no se está en condiciones de dar salida a muchos de esos escritores.

M.I.A: Tus novelas, también son adaptables al cine, ¿piensas en eso mientras las escribes?

J.L.M: Bueno… creo que todo escritor que se precie sueña con ver su obra plasmada un día en el celuloide; para qué vamos a engañarnos. Sin embargo, cuando me siento a trabajar delante del ordenador no suelo pensar en eso. Si alguna vez tiene que ser así, me sentiría profundamente orgulloso; sin embargo, no me gustaría que por el hecho de transformar mis palabras en imágenes mis historias perdiesen su esencia. Para mí un ejemplo muy claro de lo que digo lo representa la adaptación al cine de “Chacal”, de Frederick Forsyth, protagonizada por Bruce Willis; me pareció lamentable. No tiene nada que ver con el libro.

M.I.A: ¿Eres profeta en tu tierra?

J.L.M: Creo que nadie es profeta en su tierra; al menos no al principio. Todos estamos hartos de ver a gente que tan sólo empieza a ser apreciada precisamente cuando abandona su tierra. A veces, sólo después de dar ese paso tan doloroso, se empiezan a interesar por ti y por tu trabajo. Es lamentable, pero parece formar parte de un persistente protocolo por el que suele pasar la mayoría de los artistas, sea cual sea el ámbito al que se dediquen.

M.I.A: ¿Eres de los escritores que andan por la calle con la libreta lista para captar como el fotógrafo una imagen que impacte?

J.L.M: Rotundamente sí; siempre intento llevar encima papel y lápiz para apuntar posibles ideas. Puede resultar hasta cómico en ocasiones, pero en la cabecera de mi cama también acostumbra a haber un cuaderno de notas y un bolígrafo, por lo que pueda pasar. Siempre ando dándole vueltas a la cabeza; continuamente. Y ya me ha pasado en más de una ocasión que, después de haber tenido en mente una idea brillante que “apuntaré cuando pueda”, ésta ha quedado irremisiblemente perdida en el olvido.

M.I.A: ¿Tienes algún personaje preferido en tus novelas?

J.L.M: Más que personajes preferidos –que también los hay- siento especial predilección por “situaciones” o “tramas” preferidas. Aunque me apasionan varios géneros literarios, en mis obras jamás ha faltado ese ingrediente… ¿cómo te diría?... ese ingrediente digamos que “sobrenatural”. Cosas que escapan a la lógica cuadriculada de la mente humana o, cuando menos, hacen tambalear poderosamente su estructura. A eso sí soy aficionado; son elementos que –en ocasiones sólo aparentemente- desafían toda comprensión, y pueden ir mucho más allá de nuestro paradigma. Intento conjuntar esta clase de hechos, fenómenos o situaciones con lo cotidiano, haciendo que adquieran una dimensión mucho más humana, a pesar de la dificultad de comprensión que puedan representar para nosotros. Simbolizan a menudo algo así como la pérdida de control de nuestro propio mundo, de nuestras propias vidas y acciones. Me recuerda que continuamos siendo seres mortales y perecederos que no acabamos de entender por completo el mundo que nos rodea.

M.I.A: A que género pertenecen tus novelas.

J.L.M: Mi caso no sé si podría definirse como “atípico”. Por ejemplo, me encantan la Ciencia Ficción, el género policíaco, las aventuras, los viajes… como ves, es una amalgama de inclinaciones que no sé si resulta muy usual. Sin embargo, a la hora de escribir, creo que empiezo a definirme ya en una línea; me encanta el thriller, el suspense, la intriga. Creo que todas mis obras hasta ahora dejan entrever claramente esa tendencia. Podemos decir que como escritor intento experimentar en varios campos pero que, irremisiblemente, me estoy empezando a definir un poco. ¡Lo que no quiere decir que algún día sorprenda a mis lectores con algo de Ciencia Ficción! Creo que soy una especie de “rara avis”, como decimo por aquí.

M.I.A: Que has sentido cuando las editoriales están detrás de tu obra. Y cuantas editoriales están detrás de ti.

J.L.M: Mi trayectoria en este mundillo aún es bastante corta; pero te puedo decir que he tenido más experiencia en el campo de las Agencias Literarias que en el de las editoriales. Por supuesto, he tenido como otros cientos de compañeros de pluma las típicas respuestas de rechazo del tipo “después de analizar detenidamente su obra hemos de decirle que nos parece de una gran calidad, pero lamentablemente no encaja con nuestras actuales perspectivas de publicación”. Pero también he tenido alguna que otra experiencia grata; a fecha de hoy, La Morada de los Ángeles está en espera de la decisión de una importante agencia; puede que la cosa acabe en nada, siempre existe el riesgo. Pero el solo hecho de haber sido seleccionada entre otros cientos de obras y merecer la atención de esa agencia ya ha sido para mí una poderosa señal que me indica que las cosas pueden estar yendo por buen camino.

M.I.A: ¿Cómo recibe el público tu novela?

J.L.M: Ten en cuenta que ha aparecido en Amazon hace tan sólo un par de meses; aún es demasiado pronto para aventurar opiniones al respecto. La literatura es una carrera de fondo y, por tanto, requiere de tiempo. Ahora empiezan a verse algunas ventas, y creo que se trata de tener paciencia y seguir trabajando con ahínco e ilusión. No obstante, he de decirte al respecto que los primeros lectores que empiezan a finalizar su lectura están vertiendo opiniones muy positivas. Por otra parte, también me resulta muy agradable el seguimiento que estoy haciendo acerca de las lecturas de personas que he conocido a través de twitter o facebook, y que hasta ahora están encantadas y súper intrigadísimas. Comentarios como “¡Voy por el capítulo 5 y estoy intrigadísima!”o “¡Esto pinta muy pero que muy bien!”, o “¡Me está encantando! ¡Estoy deseando llegar al fina! Hacen que uno se sienta realmente bien. Creo que está teniendo muy buena aceptación; me siento particularmente orgulloso.

M.I.A: ¿Crees que internet es una buena vitrina para tus novelas?.

J.L.M: Absolutamente; cada día estoy más convencido de la utilidad de internet en mi trabajo. Sin embargo, esto no debe llevarnos a engaño; no basta con acabar tu libro, editarlo y publicarlo a continuación. Existen muchos equívocos al respecto; ahí es cuando empieza una nueva etapa en la vida de tu obra que no siempre es tenida en cuenta. Piensa que tu libro está en el escaparate de la tienda, es cierto… pero está rodeado de miles y miles de otros libros que también aspiran a copar los primeros puestos. No puedes cruzarte de brazos; hay que promocionarlo, y en ese sentido adquieren mucha importancia las redes sociales. También es muy importante mantener un blog; es completamente gratuito, y te da la oportunidad de contactar con otras personas a las que les gusta tu obra. El mío, por ejemplo, es www.hechodetinta.blogspot.com y, aunque está en funcionamiento desde hace unos meses, está demostrando ser un medio fantástico para conocer a otras personas y darte a conocer. Ésa es una ventaja que no te ofrece la publicación en papel. Yo intento responder a todos los comentarios, a todos los correos que recibo; se crea una relación escritor-lector que para mí tiene muchísima importancia. Por supuesto, también me gusta el papel; creo que jamás desaparecerán los libros tradicionales. Guardan ese encanto, ese olor, ese halo de romanticismo que siempre ha rodeado a los libros.

ENTREVISTA PUBLICADA EN MELLARTEM.ES, REVISTA EL SEMANAL LITERARIO, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE POETAS, ESCRITORES Y ARTÍSTAS; CAFÉ LITERARIO, LIBERTAD LITERARIA; VAMPIRO DE LIBROS, YO TAMBIÉN ESCRIBO PARA SER FELIZ, CON UN LIBRO ENTRE LAS MANOS, TWITTER. LA NOCHE DE ATRÁS, Escritores, ESCRITORES.
http://ireneangelagudelo.bligoo.com.co/presagio#first
 

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